viernes, 3 de mayo de 2013

#LIMA2040 - Baños secos


“Baños secos” es un programa desarrollado por la empresa X-Runner (con el apoyo de Agora Partnerships, Rotaria del Perú, Borealis y Borouge) el cual busca proveer una solución sanitaria integral que eleve la calidad de vida de familias que no cuenten con sistemas de alcantarillado y agua potable. Para muchas familias en zonas periurbanas de Lima, la falta de alcantarillado y de provisión permanente de agua potable los ha empujado a depender de la solución tradicional, que son los silos. Estos silos son insuficientes para lidiar con la contaminación, malos olores y enfermedades causadas por desperdicios orgánicos. Asimismo, estos silos provocan que la napa freática se contamine gradualmente en amplias expansiones de tierra.

Ante este escenario, X-Runner propone un baño que funciona sin agua, y sin contaminar el entorno del hogar y el medio ambiente. Los residuos son  recogidos semanalmente por la empresa y llevados a un centro de compostaje, donde se les libra de patógenos y se les convierte en compost, el cual es posteriormente utilizado para siembra.

La innovación de este sistema radica en cuatro ejes. Primero, el producto puede ser localizado en cualquier lugar del hogar, lo que permite a las familias disponer mejor del espacio de sus domicilios. En segundo lugar, los “Baños Secos” son un producto innovador ya que no solo se encarga del saneamiento, sino que reutiliza los residuos orgánicos para crear compost, otorgando rentabilidad a la empresa. En tercer lugar, el sistema de “Baños Secos” funciona con la meta final de otorgar un servicio de calidad al cliente y no únicamente con el proceso de limpieza y desarrollo de tecnologías. Por último, este sistema es innovador ya que otorga una elección a sus potenciales usuarios, los que usualmente tienen pocas opciones de las cuales elegir, permitiéndoles ser y sentirse como clientes.

Mirando hacia el 2040, los “Baños Secos” son una solución importante para los problemas de alcantarillado de Lima, la cual sigue expandiéndose horizontalmente, y que posee numerosos hogares sin acceso adecuado a servicios de alcantarillado. Asimismo, el ahorro de agua sería altamente significativo: un estimado realizado por X-Runner indica que si 15 mil familias utilizaran este sistema en Lima, se ahorrarían 10 millones de litros de agua mensualmente, se evitaría que 500 toneladas de desperdicios perjudicaran la tierra y la salud de las personas, y se contaría con 270 toneladas de compost para siembra y creación de espacios verdes. Sin embargo, estos potenciales beneficios se enfrentan a una realidad donde prácticas informales conforman una barrera para la difusión y utilización de este sistema de saneamiento. La existencia y expansión del sistema de silos informales, así como las prácticas irregulares de provisión y cobro por agua, y el crecimiento descontrolado de la ciudad son factores a los cuales iniciativas como los “Baños Secos” deberán enfrentarse en las próximas décadas.

Fuente: Entrevista a Isabel Medem, Gerente General de X-Runner

#LIMA2040 - Gastronomía Sostenible


Gastronomía sostenible es un proyecto del Centro para la Sostenibilidad Ambiental de la Universidad Cayetano Heredia que asocia a investigadores a un conjunto de reconocidos chefs de la comida peruana y a restaurantes gourmets. El proyecto consta de varios  programas desarrollados a modo de campañas, entre ellas tenemos: eventos políticos, conversatorios sobre sostenibilidad y talleres culinarios, que buscan mostrar el impacto de la gastronomía en el ecosistema marino. Uno de los programas más importantes es la Semana de la Anchoveta, que se realiza entre noviembre y diciembre de cada año, desde el año 2006.

La innovación radica en el involucramiento del consumidor con el recurso. Es así que la Semana de la Anchoveta introduce a esta especie como un producto gourmet. La sociedad establecida con los chefs entre ellos Gastón Acurio, ha hecho que el público en general replantee la visión que tenía sobre este recurso. Anteriormente el Estado Peruano realizó la promoción del consumo de este pequeño pez por sus cualidades nutritivas y su bajo costo, lo cual tuvo poco efecto en la población. En cambio, demostrar que este producto se puede usar en la alta cocina revolara su consumo por el buen sabor y la versatilidad en su preparación, además que mejora su estatus, de un producto que se utiliza para la generación de harina y aceite de pescado (con fines de consumo animal) a uno que es parte de las más altas esferas. La difusión del consumo se ha dado en Ferias Gastronómicas como Mistura así como recetarios donde reconocidos chefs te indican nuevos modos de preparación.

Un segundo programa es la generación de información vía web (www.gastronomíasostenible.com y www.anchoveta.info) y el desarrollo de una aplicación para smartphones. En el primero se encontrará información histórica, fichas de peces, nutrición, recetarios, guía de vedas, entre otros. El último  permitirá que el consumidor pueda ubicar, mediante un mapa, los restaurantes con certificación de sostenibilidad, es decir, aquellos que respetan las vedas, cumplen con las tallas mínimas de los peces o que utilizan en sus platos la pesca del día. Los consumidores va a poder acceder a esta información y a su vez van a tener la posibilidad de incluir las percepciones sobre la satisfacción y cumplimiento de la normas de sostenibilidad, siendo capaces de renquear a cada uno de los restaurantes.

En un futuro se espera que se presenten otras formas de participación de la ciudadanía, como en la selección o preferencia por productos con etiquetados y certificaciones de prácticas sostenibles. El objetivo es generar un cambio en el mercado de especies marinas en general, pero particularmente en el de la anchoveta. El uso industrial considera como unidad de producción la tonelada de harina de anchoveta, mientras que en la cocina, la unidad es cada pez, o un grupo de menos de 10 de ellos en un enlatado. Este cambio va a aumentar el valor de la anchoveta y la posiciona mejor el mercado culinario – los proveedores van a tener que separar una cantidad de la pesca para su abastecimiento.

El activismo cultural sobre la anchoveta y demás especies genera un mecanismo regulador por sí solo. La pesca desordenada y de baja consciencia de lo que se produce o consumo puede ser dirigida a una racional e informada. La sanción social puede ser más restrictiva que ley misma.

Fuente: Santiago de la Puente, Investigador del Centro para la Sostenibilidad Ambiental

#LIMA2040 - Modelo Ecosistémico del Mar Peruano


El Modelo Ecosistémico ha sido desarrollado por el Centro para la Sostenibilidad Ambiental (CSA) de la Universidad Cayetano Heredia en colaboración con la Universidad de British Columbia de Canadá. El modelo comprende 60 años de información de recursos marinos, información climatológica y datos económicos sobre el sector pesquero y las actividades asociadas a este. El IMARPE administra los datos físicos que caracterizan al litoral peruano, mientras que el CSA ha recopilado la información climatológica y ha recogido en campo las variables económicas. El modelo ecosistémico logra juntar estos datos a fin de definir de manera completa estimaciones y resultados ecológicos y económicos de la explotación marina en el mar peruano. 

En vista que el modelo por sí mismo puede resultar muy complicado se creó una presentación amigable y dirigida a todo público. Se llegó así al desarrollo de un simulador de decisiones a modo de video juego, el cual plasma con imágenes sencillas el resultado de la toma de decisiones dentro de un sistema complejo. Los usuarios, tanto los decisores políticos, los pescadores y los consumidores podrán conocer el efecto de sus acciones, que se refleja en el comportamiento del ecosistema, basado en hechos históricos. A diferencia de la presentación académica de la información, en la cual solo los expertos tienen la palabra y solo ellos entienden las variables medioambientales y económicas, este modelo es traducido a una nueva interface que permite la participación de nuevos y numerosos actores. Esta innovación permite practicar ensayos de prueba y error de una manera lúdica y asequible al entendimiento general.

La visualización del impacto de la actividad humana en el ecosistema marino permite determinar todo tipo de costos, desde la pérdida de especies hasta los efectos en el empleo y los ingresos. Dentro de estas especies marinas, la anchoveta es el recurso clave de la cadena trófica, ya que conecta a especies pequeñas con aquellas más grandes, es por ello que su explotación determina el equilibrio del ecosistema. La pesca responsable y el conocimiento de las cadenas de valor en la producción industrial y el consumo implican la participación de todos los involucrados. En tanto las personas estén conscientes de este funcionamiento la pesca podrá llegar a estándares aceptables para su sostenibilidad.

A largo plazo se espera una pesca de menores volúmenes pero con mayor valor, en tanto estén integrados todos los costos. Las previsiones de los recursos marinos van a tender a ser inciertas, sobre todo por los efectos que pueda provocar el cambio climático. La capacitación y el uso mantenido de esta información a través del modelo pueden asegurar el seguimiento de los eventos en el mar peruano y determinar cambios en la legislación peruana, ya que por el momento solo se posee una visión fragmentada del consumo y de la industria pesquera.

La actividad informal es un reto a solucionar. Las cadenas de informalidad van desde la pesca en embarcaciones no registradas hasta la venta de una especie por otra.  La informalidad genera a su vez que la información que se recaba probablemente no contemple las cantidades reales haciendo de la toma de decisiones una tarea aún más difícil. Sin embargo, se puede mejorar el registro, con el expendio de oportunos permisos de pesca y una adecuada  fiscalización. El modelo va en esa línea, en donde al conocer el sistema marino se tiende más a la formalidad. En este escenario, la planificación y la regulación determinan una explotación marina sostenible.

Fuente: Santiago de la Puente, Investigador del Centro para la Sostenibilidad Ambiental

#LIMA2040 - Áreas verdes públicas libres de insecticidas


Áreas verdes públicas libres de insecticidas es un proyecto de la Municipalidad de Miraflores, dirigido por Patricia Llanos, bióloga encargada de la crianza de insectos controladores de plagas. Los insectos reemplazan a los insecticidas artificiales utilizados en los parques del distrito. Muchos de estos insecticidas tienen efectos nocivos en la salud. En el interior del país, sobretodo, se han detectado varios casos de intoxicación causado por estas sustancias. La razón, es que muchos de los insecticidas necesitan 24 horas para dispersarse y dejar de ser nocivos a la salud. El alejamiento es posible en las zonas de cultivo, pero los parques son zonas de acceso público constante y no se puede evitar, o es difícil lograr, la presencia continua de ciudadanos.

El control biológico en parques de una comuna se está realizando por primera vez en el Perú, en el distrito de Miraflores. La innovación radica en la adaptación de estas prácticas propias de las áreas rurales a las urbanas. El uso de controladores está basado en la investigación constante sobre las plagas propias de ciertas especies de plantas -muchas de ellas que son comunes en los parques de Lima, dependiendo del clima. El conocimiento y mapeo de los controladores y plagas son compartidos a través de una red accesible desde la página del SENASA.

El reemplazo de insecticidas por controladores en otros distritos será posible después de un análisis económico minucioso. Aunque los costos directos de implementación e investigación no son  necesariamente menores al de uso de insecticidas, al considerar los costos ambientales y sanitarios  los hace recomendables, incluso en el corto plazo. Además, la inversión en algunas plantas puede ser muy elevada y la probabilidad de su pérdida debe valorarse. La salvaguarda de las plantas es menos posible conforme se intensifica el uso de insecticidas, ya que las plagas se vuelven más resistentes y son necesarias mayores dosis para combatirlas.

Se espera en el futuro más parques en Lima. Existen cantidades recomendadas de áreas verdes. La mayoría de los distritos están por debajo de estos estándares internacionales, a diferencia de Miraflores, que la excede. Una mayor cantidad de plantas implica un mejor manejo de plagas. En este escenario el control biológico se presenta como la alternativa más deseable ambientalmente. Sin embargo, su utilización expansiva y su relevancia en la salud ciudadana solo es posible a través del compromiso de los ministerios involucrados en la sanidad vegetal.

Por el momento el uso de insecticidas tiene un control cuestionable. SENASA tiene una lista de compuestos aceptados, pero la fiscalización es difícil. Aunque con el uso de controladores biológicos, los comerciantes de insecticidas serían los primeros en salir perjudicados, no desaparecerían, ya que el control químico también es necesario, pero en cantidades racionales.

Fuente: Entrevista a Patricia Llanos

#LIMA2040 - Proyecto Arqueológico y Desarrollo Comunitario en San José de Moro


San José de Moro se ubica en medio de un cementerio precolombino perteneciente a la cultura moche. Este centro poblado alberga a una población de 4 mil a 5 mil habitantes los cuales viven en altos niveles de pobreza. El sitio arqueológico tiene un gran potencial gracias a su accesibilidad a la carretera así como el hecho de encontrarse en un área de confluencia de centros arqueológicos monumentales. El proyecto de recuperación del centro arqueológico empezó en 1991, inicialmente se realizaron las usuales campañas que buscaban retribuir a la población por la exploración realizada, mediante la construcción de aulas, la entrega de materiales educativos, entre otros. Esta primera aproximación no fue exitosa debido a que la comunidad no hacia propia estas iniciativas las cuales terminaban por deteriorarse. Además, no se lograba generar un nexo con el centro arqueológicos, había un desapego con lo que este podía significar y  con el cuidado que debía tener.

A partir de esto se planteó la implementación de un proyecto de desarrollo comunitario asociado directamente al centro arqueológico. Esta iniciativa fue desarrollada junto con la organización Sustainable Preservation Initiative (SPI), la cual predica que para que los sitios arqueológicos sean preservados tienen que ser concebidos por la población como elemento esencial en su vida diaria. Es así que se planeó un sistema cooperativo con las escuelas y la generación de centros de formación que enseñen a los pobladores a generar bienes y servicios asociados al turismo que pueda producir el sitio. Esto último ha permitido que la población empiece a especializarse en nuevos rubros – como la cerámica y metalurgia – y empiece a revalorizar su herencia cultural. Las claves de innovación de este proyecto son el desarrollo cooperativo en la educación, la nueva estrategia económica y el empoderamiento de agentes locales. La implementación de esta estrategia de desarrollo ha permitido romper con el círculo de pobreza extrema a través de estas nuevas oportunidades.

Conjuntamente con SPI, se está trabajando en hacer de esta experiencia un modelo adaptable y reproducible para cualquier sitio arqueológico que requiera intervención para su recuperación. Enfatizando que estos van a ser las fuentes de desarrollo de las comunidades en el futuro así como su herencia cultural. Es este último punto el cual va a ofrecer mayor potencialidad en el futuro ya que no va estar asociada a una actividad económica – como el turismo – sino que el sitio por sí mismo, en su calidad paisajística y en la identidad que brindan dará valor agregado al territorio.

El proyecto de desarrollo comunitario sostenible permite canalizar iniciativas individuales e informales hacia un producto común. Los centro de formación, como el de cerámica ayuda a que los pobladores tengas nuevas oportunidades de empleo y que la generación de sus bienes y servicios se desarrollen en un plano normativo y formal con estándares de calidad.

Fuente: Entrevista a José Luis Castillo, Director del Proyecto San José de Moro.